El presidente estadounidense, Donald Trump pidió al Congreso a aprobar una ley federal prohibiendo el aborto tardío, es decir después de los tres meses de embarazo.
Trump pronunció su tradicional discurso del "Estado de la Unión", donde ofreció un informe anual al Congreso de Estados Unidos y se considera uno de los más importantes. Pidió a los congresistas aprobar una ley que prohíba el aborto tardío, por lo que fue aplaudido por los políticos y activistas pro-vida.
El mandatario citó específicamente los cambios en la ley en Nueva York y propuesta por el estado de Virginia, que pasaron a permitir la interrupción del embarazo hasta el nacimiento.
"No podría haber un contraste mayor con la bella imagen de una madre sosteniendo a su hijo pequeño que con las exhibiciones chocantes que nuestra nación ha visto en los últimos días. Los legisladores de Nueva York celebraron con satisfacción la aprobación de una ley que permite que un bebé sea arrancado del vientre de la madre hasta momentos antes del nacimiento", destacó
"Estos son bebés vivos, hermosos, con sentimientos y que nunca tendrán la oportunidad de compartir su amor y sueños con el mundo ... Para defender la dignidad de cada persona, pido que aprueben una legislación prohibiendo el aborto tardío de niños que pueden sentir dolor en el útero de la madre", dijo el presidente. "Vamos a trabajar juntos para construir una cultura que valore la vida del inocente. Y reafirmamos una verdad fundamental: todos los niños, nacidos y no nacidos, fueron creados a la imagen sagrada de Dios".
El discurso de Trump tenía una dirección correcta, visando las maniobras políticas de los Demócratas. En el partido de Hillary Clinton, los gobernadores Andrew Cuomo (Nueva York) y Ralph Northam (Virginia), además de la presidenta de la Cámara de Diputados, Nanci Pelosi. Ella, incluso, invitó a estar en la platea durante el discurso presidencial la Dra. Leana Wen, presidenta de Planned Parenthood, la mayor promotora del aborto en el mundo.

