Eric Lengeni, de 48 años, luchó financieramente durante la pandemia y comenzó a ir y venir del trabajo en bicicleta, llueva o haga sol. Son casi 16 Km de distancia en cada dirección del centro de labores en Carolina del Norte, Estados Unidos.
"Es una de las personas más dedicadas y responsable con las que he trabajado", dijo un gerente a WWAY-TV.
Después de meses de ahorrar dinero, Lengeni estaba buscando un automóvil. Luego le preguntó a Drew Ritter si sabía de algún vehículo a la venta.
Lengeni confiesa que es difícil andar en bicicleta en la ciudad de Wilmington, debido a la falta de carriles para bicicletas. “Es un poco peligroso ir y venir del trabajo en bicicleta”, explica.
Drew Ritter ya estaba pensando en vender su carro o cambiarlo por uno nuevo. Él, que dirige un ministerio para personas sin hogar, ha tenido muchas personas que donaron sus autos a su organización. Ahora, esta era su oportunidad de hacer lo mismo.
“Sentí en mi corazón que Dios me decía que necesitaba darle este auto”, recordó Ritter.
Ritter entregó el automóvil a Lengeni. “Me siento muy bien y me siento muy bendecido. ¡Estoy muy feliz!”, dijo Lengeni.
Ahora Lengeni no pasará más de dos horas en bicicleta y podrá pasar más tiempo con su familia.
Sonriendo, Lengeni explica: “Esto me ayudará porque tengo un hijo de 7 años. Me gustaría verlo más seguido. Sabiendo que no tengo coche, fue muy difícil para mí verlo. Ahora que tengo un coche, puedo verlo con más frecuencia".

