Según informaron varios medios, como La Eredivisie, la máxima categoría del sistema de Ligas de fútbol de los Países Bajos emitió un lineamiento en el que todos los capitanes de la liga tenían que portar el “brazalete arcoíris”, como parte de la campaña “One Love” en apoyo a la comunidad LGBTQ.
“Creo que cada uno es libre de hacer lo que quiera o sienta. Sé muy bien la importancia de esta acción, pero debido a mis creencias religiosas, no siento que sea la persona adecuada para hacerlo. Por eso no me sentiría cómodo usando esta banda de capitán”, dijo Orkun.
El medio campista de 21 años pidió a todos que respetaran su decisión.
“Imagino que habrá gente decepcionada por mi decisión y para nada es mi intención. Entiendo que los sentimientos hacia mí no se desvanezcan con estas palabras, pero espero que mi elección por motivos religiosos sea igualmente respetada”.
Debido a la negativa del jugador, de no usar la cinta LGBT, el club respondió quitándole la capitanía y separándolo de los capitanes aptos del equipo. Frente a esto, el futbolista manifestó que no tenía ningún problema al respecto y que continuará desempeñándose en las canchas como solía hacer.
