Abril 26, 2026

Noticias

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
image

Las Fuerzas de Defensa de Israel han respondido bombardeando varios objetivos clave de Hamás y la Jihad Palestina después que estas dos organizaciones iniciaran el sábado ataques sobre ciudades israelíes que ya suman más de 700 cohetes.

El ataque y la respuesta del gobierno israelí se da a pocos días de los festejos de la independencia de Israel, el inicio del Ramadán, y también del festival de Eurovisión, contra el que los palestinos habían pedido un boicot global.

Analistas consideran que Israel se ve inmersa tras este fin de semana en una de las peores crisis de los últimos años. El Primer Ministro Benjamin Netanyahu ha ordenado el envío de tanques a la frontera con la franja de Gaza.

Hamás y la Jihad Palestina comenzaron los ataques desde Gaza a ciudades israelíes en un radio de 50 kilómetros el sábado, matando hasta el momento a 5 personas, todos ellos civiles, además de provocar más de cien heridos, segun medios locales.

Alrededor de 700 proyectiles habían caído sobre ciudades israelíes como Ashkelón, Sderot o Asdod el domingo por la tarde, mientras que un centenar fueron intereceptados antes de impactar.

El gobierno israelí ha contestado a los ataques con bombardeos aéreos, que han atacado objetivos militares y políticos de Hamás. Fuentes palestinas han informado de la muerte de 16 personas, siete de ellos milicianos, y un general.

Hamás y Jihad Islámica, que dominan la franja de Gaza, dijeron el domingo que no descartan “comenzar una guerra con Israel” e ir a un escenario de “confrontación total”, según The Jerusalem Post.

Negociadores de ambos bandos están reunidos en Egipto para tratar de llegar a un acuerdo de alto el fuego.

La entrada Alta tensión en Gaza entre Hamás y ejército israelí se publicó primero en Noticias Cristianas.

Leer más

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

El 22 de abril de 2019, día preciso del 500º aniversario de la llegada de Hernán Cortés a lo que ahora es la Ciudad de México (en esa época se llamaba Tenochtitlan), el autor de estas líneas hojeaba una nota acerca de tan importante efeméride en un diario de circulación nacional. La nota en cuestión, de Érika Montaño Frías (“Historiador ve en la Conquista el origen de nueva identidad, la de la nación mexicana”, en La Jornada), daba cuenta de algunas conferencias acerca del suceso histórico que, hay que reconocer con cierta tristeza, no ha recibido la atención que se merece en el país. Con todo, se organizaron mesas de análisis en algunas universidades y centro de investigación. En una de ellas, un coloquio del Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que se realizará del 6 al 9 de mayo, el historiador Antonio Díaz de León presentará el estudio titulado “Cortés y la primera población de origen africano en la Nueva España”.

Díaz de León afirmó en entrevista que la capital del imperio mexica “fue conquistada por una confederación de tribus opuestas al imperio, junto con un grupo de españoles que no lo hubiera logrado sin ayuda de los tlaxcaltecas o los indígenas de Zempoala”, además de que el mérito de Cortés consistió en “aprovechar esas contradicciones internas para tomar Tenochtitlan, porque era la capital de un imperio avasallador, que cometía abusos y barbaridades contra las poblaciones que sometía”. Esa afirmación, bastante aceptada entre los expertos, es la base de la comprensión de lo sucedido en estas tierras hace medio milenio, cuando en menos de dos años los soldados y aventureros venidos de la Península Ibérica sometieron al imperio que controlaba buena parte del centro del territorio que ahora se conoce como México.

Semanas atrás, el Presidente de la República había alborotado el avispero con una extraña petición al gobierno español: ofrecer disculpas públicas por los daños ocasionados por la Conquista. Dentro y fuera de México y España hubo comentarios contradictorios acerca de lo que se vio como un auténtico exabrupto, ajeno por completo a la coyuntura política y que mereció opiniones extremas y también bastante superficiales. Ese fue el caso del escritor peruano-español Mario Vargas Llosa, quien, en pleno Congreso Internacional de la Lengua Española, en Córdoba Argentina, despotricó contra las palabras del presidente mexicano haciendo gala de su ya conocida desmesura ideológica (véase: Gabriela Origlia, “Vargas Llosa polemizó con López Obrador por los indígenas mexicanos en su discurso en el Congreso de la Lengua”, en El País, Buenos Aires, 27 de marzo de 2019). Porque, ciertamente, ni el gobierno actual de España representa a quienes cometieron tantos crímenes en estas tierras, ni el régimen mexicano a los descendientes de aquellos indígenas masacrados. Se trató, verdaderamente de un episodio para olvidar.

imageMapa satelital con colindancias de Tejupan Oaxaca.

Pero, quien esto escribe pasó luego de las páginas de La Jornada a recordar otro momento más amable, acaecido hace casi 20 años: el número 6 de la revista Letras Libres, en mayo de 1999, publicó un ensayo de William B. Taylor (Pensar en imágenes) que hacía referencia a un mapa colonial de Texupa, Oaxaca, solicitado nada menos que por el rey Felipe II, cuya reproducción había sido tomada de un libro publicado en inglés en 1966 (Barbara E. Mundy, The mapping of New Spain: Indigenous cartography and the maps of the Relaciones geográficas. Universidad de Chicago; Mundy es autora también de The death of Aztec Tenochtitlan, the life of Mexico City. Universidad de Texas, 2015). Pues resulta que otra copia de ese mapa se encontraba en el Palacio municipal del poblado en cuestión, y siempre que el autor y sus padres (originarios de allí) visitaban el lugar lo veían en el mismo lugar. Era un objeto cultural inolvidable que, en la temprana edad del recuerdo más lejano, refulgió instantáneamente ante ese reencuentro inesperado.

Taylor, profesor de la Universidad de California en Berkeley (también autor de Magistrados de lo sagrado: sacerdotes y párrocos en el México del XVIII, 1999; pero sobre todo de Landlord and Peasant in Colonial Oaxaca [en español, Terratenientes y campesinos en la Oaxaca colonial, 1998], así como de otros muchos estudios), explica en su ensayo que el mapa en cuestión (fechado el 20 de octubre de 1579, 10 años después de la publicación en Basilea, de la Biblia del Oso), junto con un informe por escrito, fue la respuesta a lo solicitado por Felipe II, quien, según sus palabras, “fue un recopilador inveterado de este tipo de información. Su largo cuestionario de 1577 hizo que se elaborara un rico conjunto de informes o relaciones geográficas de distritos locales de América” (p. 25). El monarca español solicitó que a los informes escritos los acompañara una pintura de cada zona. Las palabras de este investigador, un tanto tendenciosas (dado que, al menos en este texto, no menciona a otros/as estudiosos que, antes que él, se ocuparon de dicho mapa), eran puntuales y dejaron a su lector lleno de asombro y remembranzas:

Del pueblo de Texupa, de la Mixteca Alta de Oaxaca, llegaron un informe y un plano misteriosos. El informe escrito fue elaborado por el corregidor español con ayuda de dos frailes dominicos, a partir del testimonio de indígenas mixtecos de la comunidad cuyos nombres no se mencionan. Según parece, la pintura fue elaborada por uno de los informantes indígenas y no por el gobernador del distrito ni por los dominicos.

La pintura y el informe escrito se complementan como dos puntos de vista distintos, en contrapunto, de Texupa y sus alrededores como una comunidad indígena al final de la gran epidemia que arrasó todo el virreinato de la Nueva España a fines del decenio de 1570 (Ídem).

imageTrabajo de Acuña, de 1984.

Esto bastó para experimentar la necesidad de compartir, lo más inmediatamente que fue posible, con los familiares avecindados en ese pueblo de la Mixteca Alta de Oaxaca (que así se denomina la región donde se ubica), esta reaparición de una imagen tan querida y recordada. Tejupan (o Tejupam, como aparece en el nombre oficial, aunque en mixteco el nombre es Ñuundaá) fue un asentamiento prehispánico de cierta relevancia y este documento oficial de la época del Virreinato venía a comprobarlo. Y en efecto, la familia recibió con gran sorpresa y beneplácito un ejemplar de la revista luego de algunas charlas previas e, incluso hasta la compartieron con algunos amigos y vecinos. Hasta aquí el recuerdo grato de esa lectura imprevista.

El mismo 22 de abril, después de hacer memoria de todo ello, la imprescindible búsqueda en internet tenía deparadas otras sorpresas, una tras otra más grande y trascendente para la obsesión que comenzaba a incubarse. El original del susodicho mapa se encuentra físicamente en la Real Academia de la Historia de Madrid, cuyo sitio lo ha puesto disponible para su consulta y descarga. Allí mismo aparece la explicación técnica y de origen del documento:

Manuscrito sobre papel dibujado a plumilla en tinta negra. Iluminado a la aguada en varios colores intensos (verdes y ocres). Restaurado.

Sumario: Alrededor del plano de Texupa se figura un paisaje imaginado mezclado con glifos y un calli en el primitivo asentamiento. Montaña coronada por un chalchiuite (piedra preciosa azulada). En náhuatl significa Texupa.

RAH. Biblioteca, Relaciones geográficas del obispado de Guaxaca, 09-04663, nº 17. El mapa acompañaba a la Relación geográfica de Texupa (1579), firmada por el corregidor Diego de Avendaño, que responde al interrogatorio (1577) enviado por Felipe II a las autoridades de las Indias. Itinerario de Hernán Cortés (Madrid, 2015).

Con estas referencias tan precisas, el siguiente paso fue encontrar datos sobre estudios dedicados al mapa-códice, pues a esas alturas ya quedaba bien claro que el trabajo plástico original integra las dos cosmovisiones: la indígena y la hispano-católica colonial, en un entramado visual digno de admirarse por su riqueza geográfica, histórica y cultural. En la sección introductoria del informe al rey de España, se lee, con base en el mapa:

El pueblo de Texupa es en la Mixteca Alta. Es pueblo solo, sin tener sujeto ninguno. Está de la ciudad de México [a] cincuenta y ocho leguas, casi todo de áspero camino; dicen no ser las lenguas tan grandes como las de España. […]

El pueblo de Texupa está en un llano, entre dos cerros. Por la parte del poniente está más abierto, que en la parte [por] donde le baña el sol en la tarde. El un cerro está más cerca del pueblo, q[ue] no el otro. Llámase el un cerro, en lengua mexicana, Comaltepeque y, el otro cerro, Miagualtepeque, asimismo en lengua mexicana. Tiene una vega, desde donde está el pueblo poblado a la parte del poniente, q[ue] tendrá una legua buena de largo y, de ancho, un cuarto, poco menos. Nacen, arriba del pueblo, dos arroyos pequeños: el uno va por medio del pu[eb]lo y, el otro, por el lado de la parte del norte. Júntanse a la salida del pu[ebl]o y, juntos, van [por] la vega abajo.

Hay en este pueblo un monasterio de religiosos de la orden del señor de S[an]to Domingo, q[ue] hay en él dos religiosos para la doctrina de los naturales; dales su Maj[esta]d el sustento necesario, porque el pueblo es de su Real Corona (“Relación de Texupa”, en René Acuña, ed., Relaciones geográficas el siglo XVI: Antequera. Tomo segundo. México, UNAM, 1984).

imagePortada del trabajo de Terraciano.

Pero eso era apenas la punta del iceberg, pues tres de las varias referencias que surgieron de la búsqueda fueron los estudios de Joyce Waddell Bailey (“Map of Texúpa (Oaxaca, 1579): A Study of Form and Meaning” [Mapa de Texúpa: un estudio de forma y significado], 1972), cuya tesis de Maestría en Artes (An interpretation of the map and relacion of Texupa in Oaxaca, Mexico, and an analysis of the style of the map [Una interpretación del mapa y relación de Texupa  en Oaxaca, México, y un análisis del estilo del mapa) fue defendida en la Universidad de Tulane en 1963; Hilda Judith Aguirre Beltrán (tesis de licenciatura en historia en la UNAM, 1996, y un estudio sobre el mapa publicado en Francia en 1998); y Kevin Terraciano, profesor de la Universidad de California en Los Ángeles, quien estudió el tema en su tesis doctoral (Ñudzahui history: Mixtec writing and culture in Colonial Oaxaca, Universidad de California, 1994) y, posteriormente, dio a conocer The Mixtecs of Colonial Oaxaca. Ñudzahui history, Sixteenth through Eighteenth (Universidad de Stanford, 2001, Los mixtecos de la Oaxaca colonial. La historia ñudzahui del siglo XVI al XVIII), publicado por el Fondo de Cultura Económica en 2013. Esta última edición recoge en la portada (que diseñó Laura Esponda) el mapa de Tejupan de 1579 con pequeñas variaciones.

Más tarde, fueron apareciendo, en lo que ya se había convertido en una investigación de más calado, los trabajos de Francisco del Paso y Troncoso (1842-1916, historiador y profesor de náhuatl), lector de la documentación prehispánica y colonial; Eulalia Guzmán (1890-1995, arqueóloga connotada, quien visitó la Mixteca Alta en 1934); Barbro Dahlgren de Jordán (1912-2002; su estudio de la Mixteca es de 1954); Ronald Spores (The Mixtec Kings and their people [Los reyes mixtecos y su pueblo]. Norman, Universidad de Oklahoma, 1967); Alfonso Caso (Reyes y reinos de la Mixtecas, 1977-1979); y, sobre todo, Marcelo Ramírez Ruiz, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien es quizá el mayor conocedor mexicano sobre el tema. Su texto de 2006 (Ñuundá-Tejupan: lugar del azul), aparecido en una obra colectiva (Territorialidad y paisaje en el altépetl del siglo XVI), es probablemente el mejor resumen que se ha producido en el país sobre la historia y la geografía de este poblado mixteco.

imageUbicación de Tejupan Oaxaca.

A continuación, vendría la otra sorpresa mayúscula: en uno de los sondeos cibernéticos, apareció el nombre del Códice Sierra Tejupan, un documento publicado en 1906 que patrocinó Justo Sierra Díaz, el entonces Ministro de Instrucción Pública del gobierno de Porfirio Díaz, quien apoyó al profesor Nicolás León, del Museo Nacional de Arqueología, en su intención de publicarlo. De él nos ocuparemos en la siguiente entrega.

La entrada Un mapa antiguo de Oaxaca: Testimonio de una obsesión se publicó primero en Noticias Cristianas.

Leer más

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
image

Suelo decir cuando me preguntan que, como consecuencia de la decisión que tomé en mayo de 1980 al contraer matrimonio, comencé, en 1982, a ejercer la carrera de ma(e)ternidad. Repetí la experiencia en 1986 y, en 1995, para no quedarme desfasada en esta Ciencia, volví a animarme liándome la manta a la cabeza. Las niñas no vinieron. Confío en que el Señor, mis hijos y mis nueras me darán nietas.

La pena es que este título para universitario de ser madre no me lo han querido homologar, a pesar de haber puesto mi empeño en llevar a cabo, como Dios manda, todos los trámites.

Por si te interesa te digo que la parte positiva de esta experiencia supera con creces la negativa. La balanza no está equilibrada. Puede más lo vivido que lo dejado por vivir, las alegrías que las penas, aunque siempre haya alguien cerca que te recuerde que no podrás hacer esto o aquello por causa de la responsabilidad que traen los hijos. En ningún momento me he arrepentido.

Continúo. Saber que dentro de tu cuerpo se forma una criatura es algo inexplicable. Saber que crece sin que tú hagas nada a favor o en contra es sublime. Querer dormir y darse cuenta de que el ser que te habita decide estar despierto y moverse en su limitado espacio, es mágico.

Experimentas el milagro de la vida que existe en ti y aún no puedes ver, ni oír, ni tocar. Un acto de fe que llega a materializarse a su debido tiempo. Es un tiempo que se hace eterno, meses que ante tu impaciencia se tornan años.

Recuerdo las ecografías, la ansiedad por saber si el feto estaba bien, su sexo. El rompecabezas de buscar un nombre preciso del que no cupiera vacilación ni posterior arrepentimiento. La ropa que parece de muñecos, ordenada una y mil veces en el armario, montones de pañales para los primeros días. De nuevo más ecografías, control de análisis, monitores, los cambios que traen las diferentes lunas, las contracciones, que aparecen y logran sorprenderte aunque hacía tiempo que las esperabas y ahora no tienes dudas. Han llegado de veras aquellas que confundías con cualquier molestia insignificante y sabes que no hay marcha atrás. El proceso del parto ha comenzado. Crees morir para alumbrar vida. Nacimiento. Apertura lenta al sufrimiento de un camino estrecho que se ensancha y te desgarra. Dolor y angustia. Dolor cansado. Dolor de miedo. Y dolor de esperanza que, de un momento a otro, te dejará en los brazos a una criatura que abre por primera vez sus ojos al mundo y te llevará a luchar por ella con unas fuerzas que no te reconoces y que aceptas como propia porque la necesitas. 

Llega el bebé. Lloras. Cuentas sus dedos. Observas el color de sus ojos que parecen turbios y aún desenfocados. Su boca. Sus extremidades. Quieres saber cuánto mide la persona que acaba de abandonar tu nido interno. Conocer los kilos y gramos exactos para grabarlos en tu memoria y compartirlo después con familiares y amigos. Ahora sabes que el nombre que pensaste es el suyo. Acertaste.

En adelante se te abre la visión de un mundo lleno de adversidades que antes no te incomodaban y ahora quisieras evitar a toda costa. Porque el bienestar de tu criatura depende de esa batalla que llevarás a cabo a lo largo de tu vida formando parte de ti siempre. Has cambiado. Ya no eres dócil, conformista de tu entorno, indiferente. Las cosas negativas no te pasan desapercibidas. Vives por y para ese ser que lleva tu esencia. 

Aspecto vital es la lactancia. Espacio privado de comunión. De igual modo que cuando se encontraba en tu interior, el bebé necesita de ti, de tu cuerpo. Lo necesita y lo exige. Lo reclama en todo momento ya sea por hambre o buscando tu protección, tu calor. Y una quiere seguir aportando. Sentirse necesaria. Darse entera. Vaciarse de contenido y llenarse de satisfacción, como si el parto no hubiese terminado, como si el cordón atara aún una simbiosis de ofrecimiento de alimento natural y reportara a cambio otro espiritual. No sé definirlo.

Rememoras tu infancia, sus goces, sus sombras y la impotencia que sentiste en múltiples ocasiones. Por eso, ahora te importa todo, recelas de todo, protestas por todo, te arriesgas, te enfrentas, sacas las uñas, das la cara. Determinas que el universo tiene que cambiar porque tu bebé, tu rey, comienza a ocuparlo desde el pequeño espacio rectangular de su cuna y sabes que pronto saltará fuera.

El tiempo pasa. Necesitas ayuda. No la encuentras. Acudes a libros especializados. Sacas algunos de la biblioteca. Por falta de tiempo los devuelves sin terminar su lectura. Compras los que dicen ser recomendados. Te informas. Te das cuenta de que tu bebé no encaja en lo que escriben los expertos, y el pediatra es el pediatra. 

Nos adaptamos a las circunstancias. Aprendemos a sobrevivir a la ausencia de nuestros sueños que, poco a poco, han ido desconchándose. Algunos días, se nos olvida la formula para alargar la ilusión. 

El curso escolar empieza y te ves por primera vez llevando a un mico de pocos centímetros con una gran mochila a la espalda. Casi no se sostiene. Por primera vez lo entregas a otras manos. Con desconfianza observas a la maestra, ¿será madre también?, te preguntas. Te vuelves egoísta. Haces lo posible para que le cuide mucho más que a los demás. Le pides que no le quite los ojos de encima, le explicas que lo lleve al baño con frecuencia, que para la cosa más insignificante te llame por teléfono. Y aunque está en la ficha con los datos necesarios, le vuelves a dar el número fijo, tu móvil, el de tu marido, el de la oficina, el de los abuelos y por si acaso, el del vecino. 

Pasado el tiempo, recuerdas aquellos primeros días de escuela y cuánto te habría gustado que aquella profesora, de tan buena que era, hubiese sido un miembro más de tu familia. 

Aparecen los primeros enemigos y te preguntas cómo, a tan corta edad, pueden ser tan crueles algunas criaturillas. Con palabras infantiles le explicas a tu hijo la necesidad de ser pacíficos. Le animas a abrazar en lugar de empujar, a ser afable, a compartir. Después de advertirle repetidas veces que no actúe de manera agresiva con sus compañeros, aunque sus compañeros actúen así con él y sabiendo que la cosa va a mayores, terminas aceptando el tan odiado refrán «Si no puedes con tu enemigo únete a él». Te haces amiga de las madres de esos niños altaneros, te llevas a la comitiva a merendar a casa, celebras el cumpleaños de manera anticipada, les compras regalitos, les dejas soplar primero las velas y todo, para que dejen de pegarle al tuyo. Lo consigues. Problema superado.

Crecen. Tememos la adolescencia que se aproxima. Comienzan las modas, las marcas, la música ruidosa. Las malas notas, los amigos, la pronunciación de palabras desconocidas para nosotras. Entonces una angustia llena de dudas nos roba el alma. ¡Cuantas veces nos gustaría verlo todo tan claro como que un jazmín es siempre blanco!

Vivimos con miedo. En infinidad de ocasiones nos sentimos culpables de sus desdichas, porque creemos que, a veces, los acontecimientos pudieron evitarse.

Cada día vemos a nuestro alrededor otras ventanas que nos muestran nuevos espacios de libertad, formas diferentes de vivir, pero asumimos la nuestra. 

Desde los primeros momentos, la ma(e)ternidad engendra a su vez aceptación, perdón, reconocimiento y paz. Me explico. Fue cuando parí que entendí mejor a mi madre. Acepté los errores que pudo cometer conmigo en el pasado, cuando sentí la impotencia de no saber qué hacer en múltiples ocasiones frente a mis hijos. Perdoné su desconocimiento al no saber ayudarme a superar mis dificultades, cuando no supe ayudar a los míos a superar las suyas. Reconocí su sacrificio cuando era yo quien pasaba noches enteras junto a la cuna o paseaba a alguno de mis hijos por la casa sin poder dormirlo. Fue entonces, al conocerme en esa faceta de la vida sin vuelta atrás, cuando entendí que la super madre no existe y que yo misma no lo era. Reconocer mi propia debilidad en la de mi madre aportó paz a nuestra relación. 

Confío en que mis hijos tengan experiencias enriquecedoras y, si alguna vez, se equivocan, de igual forma me perdonen en todo aquello en que fallé, los momentos en los que no supe estar a la altura que demandaban. Deseo que comprendan que los errores no son sinónimo de falta de cariño; que el cansancio no es sinónimo de desatención; que tener sueño atrasado no es despreocupación; que la buena alimentación, aunque no sea la preferida, es importante; que la mala televisión existe; Que no poder más es, simplemente, no poder más. 

¡Qué poco se nos enseña y cómo nos duelen los errores! ¡Cuántas veces he pensado que iba hacia atrás en la carrera!

Termino mi exposición con la mirada puesta en el futuro. Y no prometo, más bien juro que, aprovechando la oportunidad que Dios me da de ser abuela, en mis nietos, los hijos de mis hijos, redimiré mis carencias. Siendo la ma(e)ternidad un don eterno, cuento con la vida entera para remediar mis faltas.

La entrada Ma(e)ternidad se publicó primero en Noticias Cristianas.

Leer más

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

Lo que ha sucedido en Sri Lanka es muy triste y doloroso. En momentos tan difíciles para las familias afectadas, oro para que Dios les dé paz y consuelo. Como dice la Biblia:

Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir…. podrán separarnos del amor de Cristo. Romanos 8:38,39.

Pero ahora me gustaría enfocarme en los que cometieron los atentados. ¿Por qué lo hicieron? ¿Quién los preparó para que lo hicieran? ¿Qué les enseñan para estar dispuestos a morir suicidándose y causando la muerte de otros?

El radicalismo islámico cree y enseña que todos los que no somos musulmanes estamos errados y lejos de Dios. Por lo tanto “somos infieles”. Y los infieles deben morir.

En el Islam, como en la mayoría de las religiones no hay seguridad de salvación, solo a través del suicidio matando a otros “infieles” van directos al paraíso. 

Ahora bien, la realidad es que la estrategia del enemigo es el temor y el odio. Si la iglesia tiene temor y odio, el enemigo consiguió imponer su estrategia: que no se les predique el evangelio… El verdadero amor echa fuera el temor.

La realidad es que diariamente mueren muchos musulmanes sin haber escuchado el mensaje de salvación. ¡No todos son radicales! Aproximadamente solo el 15% son musulmanes ortodoxos, pero hay alrededor de un 85% de musulmanes nominales.

Detrás de una “Yilaba y un pañuelo” son gente sedienta esperando que alguien les lleve el mensaje de salvación.

Recuerdo a una mujer con lágrimas en sus ojos, que me dijo cuando le entregué una Biblia: “¿Porque nadie antes me habló de este libro?”

Conozco otro caso de un policía musulmán cerca del desierto en un país musulmán, que le pidió a Dios como señal de que debería seguir a Jesús, que alguien le entregase una Biblia. ¡En medio del desierto! Solo un momento después, un coche se rompió en una carretera cercana. Él fue a ayudarles, y acercándose les preguntó si tenían una Biblia. Tenían una Biblia, se la entregaron y conoció a Jesús.

Sé que hay muchos musulmanes sedientos de escuchar la palabra de Dios. ¿Qué haremos? ¿Seguir la estrategia del enemigo? ¿O nos levantamos para dar de beber al sediento? Si tienes temor, si no sabes cómo llegar a ellos, pídele a Dios que te dé su amor y pasión para poder alcanzarlos.

image

Si quieres saber más acerca de cómo llevar el evangelio entre ellos te recomiendo Misión Exprés que tendrá lugar este sábado 4 de mayo en Valladolid.

Agar es misionera en un país del norte de África y estará en Misión Exprés. Más información en la web misiones.aeesp.net. 

La entrada Agua para los sedientos se publicó primero en Noticias Cristianas.

Leer más

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
image

Cerca de cien personas, entre líderes cristianos y funcionarios del gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebraron el Día Nacional de Oración en la Casa Blanca
Trump, enfatizó que existe una "honrada tradición de oración" en Estados Unidos que "siempre ha sostenido y fortalecido nuestra confianza de que Dios seguirá guardándonos y acompañándonos". En seguida pidió que "nunca olvidemos el poder de la oración y la grandeza de nuestro Creador".
Durante su discurso, citó el pasaje de Isaías 40:31: "Los que esperan en el Señor renovar las fuerzas, subirán con alas como águilas; correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán".
Para Trump, "la oración es la cosa más poderosa que existe" y que ella puede ser usada para acabar con la persecución religiosa. Destacando su compromiso en defender la libertad de culto en todo el mundo, citó los recientes ataques de motivación religiosa tanto en Estados Unidos como en el exterior. Recordó en especial a los judíos que sobrevino al tiroteo de la sinagoga de Jabad, en California, y de las tres iglesias negras históricas, incendiadas recientemente en Luisiana.
"Lloramos también por los cristianos asesinados en Sri Lanka el domingo de Pascua", enfatizó.
En el cierre, Trump dijo que ponía su esperanza en las manos del Creador. La pastora Paula White, que lidera la iniciativa de fe que sigue con los líderes de la nación, declaró que la Casa Blanca era "suelo sagrado" y reprendió toda la acción del enemigo en aquel lugar.

Leer más

Pacifico Comunicaciones

PÁCIFICO COMUNICACIONES con más de 59 años de ministerio radial, difunde espacios culturales, musicales de entrevistas y noticias. Su elaboración y contenido están a cargo de profesionales especializados que nos permiten asegurar una amplia sintonía en todo el Perú.

  +Tel: (511) 7330967 - 7266850  

  +Cel: (+51) 945002522